rayuela cap. 7 -

Me gusta la sal que sale de tu cuerpo cuando nos despertamos a las tres de la tarde. Solo a las tres, no es lo mismo si nos levantamos antes de las nueve y nos vestimos apresurados sin tocarnos, sin besarnos. Me gusta cuando besas mi espalda y tocas mis caderas. Solo cuando las tocas porque ya me has dicho que te gusta hacerlo. Y cuando empiezas a hacer todo ese tipo de cosas que te identifican tengo que reír: I love your hips, Oh stop! You´re so Yankee, stop, just kiss me.

Me gusta cuando muerdes tu labio y sonríes porque yo lo hago inevitablemente al ver las expresiones a las que no me acostumbro. Me gustan tus preguntas evitables y las respuestas que les das: tell me something bad about you, your first kiss, and your biggest fantasy. Me gusta tu boca sobre mi abdomen hasta que decide regresar la mía,

Me gusta cuando nos abrasamos desnudos y nos fusionamos, tus brazos serán entonces mi cintura y los míos serán tu espalda. Me gusta como minutos después y mientras nos convertimos en los ciclopes de Cortazar siento tu sexo robusteciéndose en el breve espacio que le damos.

Me gusta su mente cuando trabaja para mí y cuando decide hacer lo que imagina. A veces quiero decírtelo, you're so stupid and you're so perfect.